A veinticinco años del 11-S, persiste la necesidad de unidad global
Al cumplirse un cuarto de siglo de los atentados, el analista Salvador Cosío destaca la urgencia de recuperar la serenidad y la cohesión internacional ante los desafíos actuales.

Este 11 de septiembre de 2026 se cumplen veinticinco años de los ataques terroristas en Estados Unidos, un evento que marcó un parteaguas en la geopolítica contemporánea y en las relaciones internacionales. En este aniversario, la conmemoración trasciende el recuerdo de las víctimas para convertirse en un llamado a la reflexión sobre la estabilidad mundial y la necesidad de una gobernanza global más colaborativa frente a las crisis compartidas.
Para el analista Salvador Cosío, esta fecha adquiere una relevancia especial en el contexto actual, donde el mundo enfrenta tensiones diplomáticas y sociales que demandan soluciones multilaterales. Según su perspectiva, la coyuntura de 2026 exige que tanto Estados Unidos como las naciones aliadas, incluida la comunidad internacional, aborden los conflictos con mayor serenidad y una visión de largo plazo centrada en la seguridad humana.
La unidad, entendida no solo como una alianza militar sino como una comunión de valores democráticos, sigue siendo el principal desafío para evitar la polarización en las agendas nacionales. En México, este aniversario invita a observar cómo la cooperación bilateral en materia de seguridad y migración con el vecino del norte se ha transformado a lo largo de estos veinticinco años, consolidándose como un eje central para la estabilidad de la región de América del Norte.
Finalmente, el análisis subraya que, a diferencia de la respuesta inmediata tras los atentados de 2001, el mundo hoy requiere estrategias preventivas basadas en el diálogo y el respeto a la soberanía. La memoria histórica, lejos de ser solo un ejercicio de nostalgia, funciona como un recordatorio constante sobre la fragilidad de la paz y la responsabilidad compartida que tienen las naciones para garantizar un futuro sin violencia.


