Consumo privado en México muestra estancamiento durante junio y julio
El Indicador Oportuno del Consumo Privado del Inegi reporta un crecimiento marginal del 0.2% en junio, con un estancamiento evidente durante el mes de julio.

La economía mexicana enfrenta un periodo de desaceleración en el gasto de los hogares, según datos recientes proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El Indicador Oportuno del Consumo Privado reveló un avance mínimo del 0.2% durante junio, mientras que las estimaciones preliminares para el mes de julio sugieren que el dinamismo se ha estancado, confirmando la tendencia de cautela observada en los sectores comerciales del país.
Estas cifras coinciden con el panorama reportado previamente por asociaciones de tiendas de autoservicio y departamentales, las cuales han señalado una menor afluencia de compradores y una contención en el ticket promedio de compra. A pesar de la celebración del Mundial de futbol, evento que históricamente suele incentivar el consumo en diversos sectores, los datos indican que el impacto positivo esperado fue limitado o inexistente en el comportamiento general de las familias mexicanas.
Los analistas observan que el comportamiento del consumo privado refleja la presión inflacionaria y el entorno de tasas de interés que, aunque han comenzado a ajustarse, siguen influyendo en las decisiones de gasto de la población. La moderación en el consumo se hace notar especialmente en la adquisición de bienes no esenciales y artículos de consumo duradero, donde las familias han optado por priorizar el gasto en productos básicos.
Por su parte, el Banco de México ha mantenido un monitoreo constante sobre la trayectoria del consumo, reconociendo que la demanda interna es un componente fundamental para el crecimiento económico nacional. Las proyecciones de diversos organismos financieros sugieren que, ante el escenario actual, el crecimiento del consumo privado podría mantenerse bajo presión durante el resto del tercer trimestre del año, supeditado a la evolución del mercado laboral y la estabilidad de los precios.
El sector privado ha expresado su preocupación ante esta tendencia, sugiriendo la necesidad de implementar estrategias que fomenten la confianza del consumidor para reactivar las ventas en el cierre de 2026. Hasta el momento, las autoridades económicas mantienen su atención en los indicadores mensuales para evaluar si el estancamiento representa una pausa temporal o una tendencia prolongada en el mercado interno.


