Cuerpo de cohete de SpaceX impactará contra la superficie lunar hoy
Un fragmento de cohete de cuatro toneladas métricas colisionará con la Luna este miércoles a las 06:35 GMT.

Un segmento de cohete de SpaceX, con un peso aproximado de cuatro toneladas métricas, impactará contra la superficie lunar este miércoles 5 de agosto de 2026. El evento, programado para ocurrir alrededor de las 06:35 GMT, representa un acontecimiento relevante para la astronomía y la observación espacial global, marcando el fin de la trayectoria de este desecho operativo en el espacio profundo.
El objeto, que ha estado en órbita desde su lanzamiento hace varios años, sigue una trayectoria que lo llevará a colisionar con la cara oculta de la Luna. Especialistas en el seguimiento de basura espacial han monitoreado el descenso del componente, confirmando que la fuerza del impacto generará un cráter de dimensiones considerables en la superficie satelital, aunque no representa riesgo alguno para las actividades en la Tierra.
Aunque el suceso ocurre lejos de la atmósfera terrestre, la comunidad científica internacional, incluyendo a investigadores vinculados a instancias como el CONAHCYT en México, destaca la importancia de registrar este evento. El impacto permitirá estudiar el material eyectado tras el choque, lo que ofrece una oportunidad única para analizar la composición del suelo lunar en esa región específica sin necesidad de enviar misiones tripuladas en este momento.
Este hecho resalta los desafíos actuales sobre la gestión de residuos en el espacio cercano y profundo tras el aumento de lanzamientos comerciales. Si bien las agencias espaciales han propuesto nuevas normativas para la mitigación de basura orbital, la presencia de estos fragmentos sigue siendo un tema de discusión en foros internacionales sobre la sostenibilidad de las actividades fuera de nuestro planeta.
La trayectoria del cohete ha sido verificada mediante cálculos de mecánica orbital, descartando cualquier desviación que pudiera afectar la órbita de satélites activos. El evento será registrado por telescopios terrestres y sondas que orbitan nuestro satélite natural, permitiendo recopilar datos técnicos sobre la dinámica del impacto y el comportamiento del material ante colisiones a altas velocidades.


