Fiscalía de EU acusa a colaborador de Los Chapitos por tráfico
Iván Valerio enfrenta cargos en Estados Unidos por su presunta participación en el tráfico de fentanilo y uso de armamento restringido.

La Fiscalía de Estados Unidos formalizó cargos contra Iván Valerio, señalado como un suministrador clave para la facción de Los Chapitos, vinculada al Cártel de Sinaloa. La acusación formal detalla que el imputado habría coordinado el trasiego de precursores químicos y la distribución de fentanilo hacia territorio estadounidense, además de enfrentar cargos por el uso y posesión de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército durante sus operaciones criminales.
La detención de Valerio tuvo lugar el pasado 19 de enero en Sinaloa, tras un operativo coordinado entre fuerzas federales mexicanas. Durante esta acción, también fueron capturados otros presuntos socios vinculados a la misma estructura delictiva. Desde su arresto, el individuo ha permanecido bajo custodia de las autoridades mexicanas mientras se desarrollan los procesos judiciales correspondientes y se analizan las solicitudes de cooperación internacional.
El gobierno estadounidense sostiene que este golpe a la cadena de suministro forma parte de una estrategia más amplia contra las organizaciones que operan el tráfico transfronterizo de drogas sintéticas. Las autoridades de la Unión Americana han reiterado su intención de buscar la extradición de los implicados para enfrentar los cargos presentados ante sus cortes federales, argumentando que las actividades de Valerio impactan directamente en la crisis de salud pública de ese país.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) en México ha mantenido el seguimiento del caso en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR). El proceso de extradición sigue los cauces legales establecidos en el marco de los tratados vigentes entre México y Estados Unidos, garantizando el respeto al debido proceso y a la soberanía nacional en la ejecución de las acciones de justicia.
Este caso subraya la presión constante que ejercen las agencias de inteligencia extranjeras sobre las estructuras operativas del Cártel de Sinaloa. El seguimiento a los suministradores de Los Chapitos se mantiene como una prioridad en la agenda de seguridad binacional, enfocada en desarticular los eslabones que permiten la producción y movilización de sustancias ilícitas hacia el norte del continente.


