Grecia Quiroz cuestiona permanencia de Rocha Moya e Inzunza en Sinaloa
La activista Grecia Quiroz señaló que la continuidad de funcionarios públicos con cuestionamientos sobre posibles vínculos delictivos debilita la confianza institucional en México.

La activista Grecia Quiroz calificó este martes como un error la permanencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y del secretario general de Gobierno, Enrique Inzunza, en sus respectivos cargos. Quiroz argumentó que la continuidad de ambos funcionarios, ante los diversos señalamientos públicos sobre presuntas relaciones con estructuras criminales, representa un obstáculo para la estabilidad política y la transparencia en la entidad.
Durante su declaración, la activista enfatizó que la administración pública requiere de figuras que garanticen una gestión libre de sospechas. Según su postura, el mantenimiento de estos perfiles en el servicio público afecta la legitimidad de las instituciones estatales y contraviene los principios de integridad exigidos por la ciudadanía en el contexto actual de seguridad que vive el país.
Quiroz hizo un llamado a las autoridades federales para que implementen una política de tolerancia cero ante cualquier indicio de corrupción o infiltración del crimen organizado en los gobiernos estatales. Propuso que se realicen revisiones exhaustivas y se fortalezcan los mecanismos de rendición de cuentas para evitar que los intereses de grupos externos influyan en las decisiones gubernamentales de Sinaloa.
La postura de la activista se suma a las voces que, en los últimos meses, han solicitado mayor rigor en la evaluación de los perfiles que ocupan cargos de alta responsabilidad en el país. Quiroz reiteró que la confianza ciudadana es el activo más importante de cualquier gobierno y que, mientras existan dudas sobre la honorabilidad de sus representantes, el ejercicio de la gobernanza se verá severamente mermado.
Finalmente, se planteó que la resolución de estos conflictos de carácter político y legal debe ser prioritaria para evitar que el clima de incertidumbre se traduzca en una mayor descomposición del tejido social en la región. La activista insistió en que la ética en el servicio público no debe ser negociable bajo ninguna circunstancia, instando a una revisión profunda por parte de las instancias correspondientes.


