Guillermo Martínez se integra a Tigres buscando estabilidad familiar y competitividad
El delantero Guillermo “Memote” Martínez confirmó su llegada a Tigres, destacando la importancia de la estabilidad familiar y el reto deportivo de consolidarse en un plantel altamente competitivo.

El delantero Guillermo “Memote” Martínez ha oficializado su incorporación a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, marcando una etapa decisiva en su trayectoria profesional dentro del fútbol mexicano. El futbolista señaló que su decisión de integrarse al club regiomontano responde a una combinación de factores personales y deportivos, priorizando el bienestar de su núcleo familiar al establecerse en una nueva ciudad, además de la ambición de competir en uno de los equipos con mayor exigencia en la Liga MX.
La llegada de Martínez al conjunto felino se da en un momento donde la plantilla busca fortalecer su zona de ataque ante los compromisos del calendario actual. El jugador expresó que la estructura institucional de Tigres fue determinante para aceptar el desafío, reconociendo que el equipo mantiene estándares de rendimiento que obligan a cada integrante a pelear diariamente por un lugar en el once titular bajo el mando del cuerpo técnico.
Para el atacante, este movimiento representa una oportunidad de demostrar su capacidad goleadora en un entorno que históricamente se caracteriza por pelear los primeros puestos de la tabla general y los títulos de liga. Martínez enfatizó que, más allá de la comodidad que ofrece el proyecto a su familia, su enfoque principal está centrado en la adaptación táctica y en aportar soluciones ofensivas que contribuyan a los objetivos colectivos de la institución.
El cuerpo técnico de Tigres ha recibido al jugador con la expectativa de que su perfil físico y experiencia en el balompié nacional aporten variantes importantes en el esquema de juego. Con este fichaje, el club busca blindar su ofensiva y profundizar su banca, elementos que consideran indispensables para mantener el nivel competitivo durante las fases finales del torneo, donde la profundidad de plantel suele ser un factor diferenciador.


