José Manuel Salazar-Xirinachs lidera la estrategia regional desde la CEPAL
El economista costarricense encabeza la CEPAL desde 2022, enfocando su gestión en el desarrollo sostenible, el empleo y el comercio regional.

José Manuel Salazar-Xirinachs, reconocido economista de origen costarricense, desempeña actualmente el cargo de secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo técnico dependiente de la Organización de las Naciones Unidas. Desde su nombramiento en 2022, el funcionario ha coordinado los esfuerzos institucionales para enfrentar los desafíos estructurales que afectan a los países de la región, tales como la desigualdad persistente y la inestabilidad de los modelos de desarrollo.
La gestión de Salazar-Xirinachs se ha distinguido por un análisis constante sobre los efectos de los cambios en los mercados internacionales y su impacto en las economías latinoamericanas. En sus intervenciones recientes, el secretario ejecutivo ha advertido sobre los riesgos que representan la volatilidad en los tipos de cambio y la implementación de aranceles globales para la estabilidad económica, subrayando que estos factores condicionan negativamente el crecimiento inclusivo en naciones con alta dependencia comercial.
En el ámbito de la política pública, el secretario ha enfatizado la importancia de fortalecer la cooperación entre los gobiernos regionales para consolidar una postura común ante los desafíos globales. Bajo su dirección, la CEPAL ha mantenido un diálogo fluido con diversas secretarías de Estado y organismos multilaterales, buscando promover políticas que impulsen el desarrollo social, la inversión extranjera directa y la generación de empleos de calidad en un entorno marcado por la incertidumbre financiera internacional.
El economista cuenta con una amplia trayectoria previa en organismos internacionales, donde ha desarrollado una especialización en temas de comercio, competitividad y mercado laboral. Esta experiencia técnica es la base desde la cual propone soluciones orientadas a reducir las brechas sociales que, según los informes más recientes de la propia institución, mantienen a América Latina como una de las regiones con mayores niveles de desigualdad en la distribución de ingresos a nivel mundial.
Finalmente, la labor de Salazar-Xirinachs se proyecta hacia la búsqueda de un modelo de desarrollo que sea sostenible a largo plazo para las economías de la región. A través de la asistencia técnica a las administraciones nacionales y la producción de indicadores económicos rigurosos, la CEPAL continúa bajo su mando proporcionando los insumos necesarios para que los países puedan diseñar estrategias frente a la inflación y la transformación del mercado de trabajo en la era post-pandemia.


