Poder Judicial enfrenta rezago del 62% y crisis operativa interna
El Poder Judicial de la Federación reporta una carga excesiva de trabajo y recortes presupuestarios, mientras trabajadores señalan deficiencias en la experiencia de jueces y magistrados.

El Poder Judicial de la Federación (PJF) enfrenta actualmente una crisis operativa marcada por un rezago del 62% en la resolución de expedientes, situación agravada por ajustes presupuestarios y una sobrecarga laboral constante. Este escenario, documentado en informes recientes, ha generado tensiones internas ante la dificultad de dar cauce a las demandas ciudadanas en los tiempos establecidos por la ley.
Personal administrativo y operativo del PJF ha manifestado su preocupación ante lo que describen como una falta de experiencia técnica en diversos jueces y magistrados de reciente nombramiento. Según los trabajadores, esta carencia en la trayectoria profesional dentro de la carrera judicial impacta directamente en la eficiencia y en la calidad de las sentencias emitidas, complicando el desahogo de los casos acumulados en los tribunales federales.
El recorte presupuestal aplicado a diversas áreas del Poder Judicial ha limitado la capacidad de respuesta de las instituciones, afectando la infraestructura básica y la operatividad de los juzgados en varias entidades del país. Los empleados señalan que la falta de recursos, sumada a la curva de aprendizaje de los nuevos mandos, ha derivado en un embotellamiento administrativo que afecta principalmente a quienes buscan justicia en materias civil y mercantil.
Ante este panorama, diversos sectores han propuesto la implementación de sistemas de capacitación intensiva para los nuevos integrantes de la judicatura y una optimización en la gestión de expedientes digitales. El objetivo central de estas propuestas es reducir la brecha de atención y recuperar la celeridad en los procesos, evitando que el rezago continúe acumulándose durante el cierre del presente año.
La situación actual mantiene al Poder Judicial bajo un escrutinio constante, mientras se busca un equilibrio entre la austeridad presupuestal y la necesidad de garantizar un acceso efectivo a la justicia. La resolución de esta crisis operativa se perfila como uno de los retos más significativos para el sistema de justicia mexicano en el corto plazo.


