Rector de la UNAM reconoce error administrativo en ejercicio de recursos
El rector Leonardo Lomelí Vanegas admitió fallas en la gestión financiera institucional, comprometiéndose a corregir los procedimientos internos de la universidad.

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas, reconoció públicamente este viernes la existencia de errores administrativos en la gestión de recursos universitarios. Durante una comparecencia interna, el titular de la máxima casa de estudios admitió que tanto él como su equipo de trabajo incurrieron en fallas procedimentales que derivaron en un impacto económico negativo para la institución, cifrado en 14 millones de pesos.
El reconocimiento del rector, calificado por miembros de la comunidad académica como un ejercicio inusual de transparencia, subraya la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización dentro de la UNAM. Lomelí Vanegas señaló que el error se originó en una deficiente supervisión de los contratos y la asignación de partidas presupuestarias en meses recientes, lo cual afectó la disponibilidad de fondos destinados a proyectos específicos de investigación y mantenimiento de infraestructura.
Ante este escenario, la administración central de la universidad ha propuesto iniciar una auditoría interna exhaustiva para deslindar responsabilidades y ajustar los controles de gasto. El equipo de rectoría enfatizó que el objetivo principal de estas medidas es garantizar la rendición de cuentas y evitar que situaciones similares comprometan la estabilidad financiera de la institución en el futuro próximo.
La comunidad universitaria ha reaccionado con cautela ante el anuncio, solicitando mayor claridad sobre los mecanismos de compensación para los programas afectados. Por su parte, la oficina de comunicación social de la rectoría indicó que se trabaja en un plan de austeridad correctiva que será presentado ante el Consejo Universitario en las próximas semanas, con el fin de recuperar la solidez de los fondos institucionales mediante una gestión más rigurosa y transparente.
Finalmente, este suceso pone de relieve el debate sobre la autonomía financiera de la universidad y la importancia de la supervisión externa e interna. El rector Lomelí reiteró que, a pesar de los contratiempos, el compromiso de la administración sigue centrado en la excelencia académica y la correcta aplicación del presupuesto que la federación asigna a la UNAM anualmente.


