Universidad Rosario Castellanos ampliará matrícula para estudiantes no admitidos en UNAM
La Presidenta instruyó a la Secretaría de Educación Pública coordinar esfuerzos con la rectora Alma Xóchitl Herrera para integrar a jóvenes rechazados por la UNAM.

La Presidenta de la República anunció este domingo una estrategia educativa diseñada para absorber la demanda de ingreso de estudiantes que no lograron obtener un lugar en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Esta iniciativa busca ampliar la capacidad de atención en la Universidad Rosario Castellanos, garantizando que los jóvenes cuenten con opciones académicas de nivel superior en la capital del país.
Para ejecutar este plan, la mandataria instruyó formalmente a la Secretaría de Educación Pública (SEP) establecer una mesa de trabajo permanente con la rectora de la Universidad Rosario Castellanos, Alma Xóchitl Herrera. El objetivo central de esta coordinación es evaluar la infraestructura disponible y diseñar esquemas de ingreso que permitan integrar a los aspirantes que presentaron su examen de admisión en la máxima casa de estudios y no fueron seleccionados.
Desde el Poder Ejecutivo se ha enfatizado que la política educativa de la actual administración se enfoca en la universalidad del derecho a la educación superior. La colaboración con la rectora Herrera será fundamental para adaptar los planes de estudio y optimizar los espacios en los diversos planteles de la institución, buscando que la transición de los estudiantes sea eficiente y sin costos excesivos para las familias.
Por su parte, el equipo de la SEP ha señalado que el proyecto contempla una revisión detallada de las carreras con mayor demanda. Se espera que en las próximas semanas se den a conocer los lineamientos específicos, los cuales incluirán los requisitos de ingreso y las fechas de inicio para los ciclos escolares que se verán beneficiados por esta apertura de matrícula en la Universidad Rosario Castellanos.
Esta medida representa un esfuerzo institucional para reducir la brecha de rechazo en las universidades públicas del país. Con la supervisión de la Secretaría de Educación Pública, se busca que la oferta académica crezca de forma ordenada, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante el crecimiento demográfico de los jóvenes que buscan concluir su formación profesional en instituciones públicas.


